Análisis de la implementación del Pacto de Milán en España

Fao Consell Agrari Municipal València

En la actualidad las ciudades están llamadas a jugar un papel fundamental en el desarrollo sostenible a escala global. El Pacto de Milán es un aliado indiscutible para hacer frente a diferentes retos que nos instan a actuar. En las ciudades reside más de la mitad de la población y las perspectivas indican que para 2050, dos tercios de la población vivirá en áreas urbanas (El futuro de la alimentación y la agricultura. Tendencias y desafíos, FAO, 2017). Este proceso de urbanización acelerado tiene un gran impacto a nivel económico, social y medioambiental, lo que induce a reconsiderar el modelo de desarrollo territorial que ha desencadenado en una crisis sistémica en muchas de las grandes urbes del planeta, afectando a la calidad de vida de sus habitantes. Dentro de este paradigma, las vías y procesos de abastecimiento de alimentos y agua, así como su producción y consumo generan importantes impactos sobre áreas del planeta, generalmente alejadas de los puntos de consumo urbanos.

El sistema agroalimentario debe, en consecuencia, ofrecer alimentos adecuados, saludables y nutritivos a todas las personas, de forma constante y segura.

Actualmente el abastecimiento alimentario en las ciudades se enfrenta a graves obstáculos como desequilibrios en términos de acceso y distribución, la escasez de recursos y el cambio climático, formas de producción y consumo insostenibles, las pérdidas y el desperdicio de alimentos. Se debe así mismo considerar que las políticas alimentarias están correlacionadas con otros desafíos y políticas urbanas, como la pobreza, la protección social y sanitaria, los servicios higiénico-sanitarios, la planificación del uso del suelo, los transportes, el comercio, el sector energético, etc. Lo que induce a adoptar un enfoque holístico, integrador e interdisciplinar.

El hambre y la malnutrición, en sus diversas formas y expresiones, coexisten en todas las ciudades. Según datos de FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) el número de personas subalimentadas en el mundo aumentó hasta los 815 millones en 2017 con respecto a los 777 millones de 2015 (El Estado de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en el Mundo 2017, FAO, 2017). A su vez, según la OMS (Organización Mundial de la Salud, 2016), más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso en 2016, de los cuales, más de 650 millones eran obesos. Esto supone un coste social y económico muy importante en términos de bienestar y de salud pública para las familias y administraciones públicas a escala local y nacional.
JORNADA «FERRAMENTES PER LA SOSTENIBILITAT DE SISTEMES AGROECOLÒGICS I ECONOMIA CIRCULAR»

La sociedad civil, cuya preocupación por una alimentación saludable y por sistemas productivos más sostenibles va en aumento, y el sector privado desempeñan un papel clave para el abastecimiento de alimentos en las ciudades, contribuyendo con experiencia, innovación y campañas de información a favor de sistemas alimentarios más sostenibles, y para la incorporación del enfoque de inclusión social y derechos humanos en las políticas alimentarias urbanas. (Texto Pacto de Política Alimentaria Urbana de Milán). Ante estas consideraciones, Figura 1: Logo del MUFPP las ciudades jugarán un papel activo para llevar a la práctica los procesos internacionales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La agricultura urbana y periurbana ofrecen diferentes oportunidades para la conservación e integración de la biodiversidad en el contexto urbano/regional y contribuye a la creación de sinergias entre seguridad alimentaria y nutricional. En este contexto las empresas agrícolas familiares y los pequeños productores juegan un papel fundamental en el abastecimiento de alimentos en las ciudades y los territorios colindantes, contribuyendo a preservar sistemas alimentarios resilientes, justos y culturalmente adecuados.

Desde el movimiento municipalista se propugna que el municipal ha de ser el primer eslabón del cambio de modelo y se propone transformar el sistema alimentario, con un enfoque local, sin esperar cambios en las políticas nacionales e internacionales. Ante estas reflexiones surge el Pacto de Políticas Alimentarias Urbanas de Milán (MUFPP, de sus siglas en inglés), con el objetivo de desarrollar sistemas alimentarios sostenibles, inclusivos, resilientes, seguros y diversificados, para asegurar comida sana y accesible a todos. En un marco de acción basado en los derechos humanos, con el fin de reducir desperdicios de alimentos, preservar la biodiversidad y al mismo tiempo mitigar los efectos del cambio climático.

El MUFPP establece un Marco Estratégico de Acción de carácter voluntario y marca una serie de compromisos, objetivos y metas pertinentes que se agrupan en campos temáticos que las ciudades pueden seleccionar, adaptar y agrupar ajustándose a su contexto específico.